Sobre los dominios .com.co y su solicitud anti-electrónica
De las pocas cosas que le alabo a la presidencia del señor Andrés Pastrana, fue la creación de la famosa Directiva presidencial No. 2, con la que puso a todos los organismos del Estado a ponerse al día con la tecnología y todos debieron crear sus páginas web y hacer varios cambios en la forma de tramitar información y peticiones del pueblo.
En estos días tuve la desagradable experiencia de tener que tratar de solicitar un dominio para un cliente a través de la página www.nic.co, y fueron varias las anomalias que me encontré en el proceso y me dejaron varios sinsabores, sobre todo porque se supone que hay una directiva “presidencial” que indica que los trámites electrónicos se deben apoyar, valorar y desarrollar de acuerdo con los requerimientos de la misma tecnología, pero como siempre, nos quedamos en lo más sencillo y un proceso “electrónico” que no debería tardar más allá de 30 minutos, lleva a hoy más de una semana y aún no se ha podido completar.
Creencias de lo electrónico en Colombia
Como buenos colombianos, somos exageradamente prevenidos. Es muy común que en aeropuertos internacionales hagamos siempre el oso porque somos los unicos que dormimos con las maletas debajo nuestro y cada una amarrada a cada parte de la silla que ocupemos mientras embarcamos el vuelo. Andamos creyendo que cualquiera que nos vaya a hablar nos va a echar un poco de escopolamina y hasta nos cambiamos de acera si vemos que hay alguien frente nuestro que no tenga parecido con un modelo de televisión.
Esta misma actitud la hemos trasladado a todo lo cotidiano y en lo electrónico lo hemos exagerado aun más. Es más fácil pedir una cita médica porque pedimos la “ficha”, y tarde que temprano nos atienden. Pero para registrar una cuenta y pagarla en el banco, hay que registrarla por internet y luego pasar un “examen de identificacion” por teléfono y para comprar un dominio debemos ser los propietarios de marcas, NITs, ser el representante legal, etc. Hemos llegado a extremos de “seguridad electrónica” como que no podemos solicitar por teléfono el saldo de nuestra tarjeta de crédito si no hacemos primero el “examen de identificación”, pero cualquier funcionario en una sucursal de banco es más benévolo y nos dice más cosas que un operario telefónico.
Es decir, los trámites electrónicos en Colombia es mejor hacerlos a pie que desde la comodidad de la casa o el puesto de trabajo. Internet no se hizo para acortar distancias de tiempo o de desplazamiento, sino para agregar más burocracia y otros sobrecostos a cualquier trámite. De esto es prueba fehaciente lo ocurrido con el cambio de tarjetas de propiedad y registro de autos, el famoso RUNT, todo un fracaso administrativo y técnico.
La no-Inmediatez de la creación de un dominio .co
Si usted es una persona cualquiera y se le ocurre crear una marca, un negocio o algo por el estilo y desea comprar un dominio .com.co, piénselo varias veces. Lo digo como colombiano y auténtico colaborador en ideas y empresas brillantes nacidas de conversaciones de 10 minutos. Si el dominio para su empresa va a ser .com.co debe tener listo un equipo de asesores legales, asesores fiscales o contables y armarse de mucha paciencia.
Mientras los dominios .com, que son administrados por empresas en USA, se adquieren en 5 minutos con una tarjeta de crédito internacional con cupo suficiente para la transacción, en nuestro querido país debemos presentar entre otros documentos: Certificado de Cámara y Comercio, Carta de representante legal y una carta diciendo que si somos quienes decimos ser y que deseamos solicitar comedidamente el dominio. Tras un concienzudo análisis de estos documentos, la bien Todopoderosa Universidad de los Andes, administradora del dominio .com.co y todos los dominios terminados en .co, nos dará el visto bueno para realizar el pago por la bianualidad de un dominio, dominio que además no se puede pagar como en el resto del mundo por la cantidad de años que queramos, sino solamente a través de periodos de 2 años, no consecutivos.
Tras esta verificación de la información, hecha por un “funcionario” de forma manual, éste procederá a dar la autorización para que continuemos nuestro “proceso electrónico-a-pie” de solicitud de dominio pagando en el banco que ellos determinan en efectivo y sin posibilidad de hacerlo electrónicamente desde su casa, a no ser que haga una transferencia electrónica, es decir, para la Universidad de los Andes no existe la banca colombiana y sus formas de pago.
Creo que podemos concluir que para ser un trámite necesariamente electrónico, por ser un bien virtual o intangible, se debe acudir a demasiados pasos para que su idea sea reconocida por “el Estado”, quien en este caso dice representar la Universidad de los Andes.
Es decir, si el Gobierno quiere impulsar las formas de empresas llamadas emprendimientos y el SENA quiere ayudar a sus estudiantes para que formulen sus empresas, no pueden usar los dominios .com.co hasta que no lleguen a la instancia de registro de empresa, de marca y consecución de patentes, lo cual no es barato y requiere de capital, para tener un lugar en el ciberespacio para empezar a tener una vida empresarial activa.
Reconozco que la idea de solicitar que una empresa o propietario de una marca, sea la única que pueda comprar un dominio para evitar problemas jurídicos es algo que da cierta seguridad para el comprador, pero cuando te obliga a meterte en los líos jurídicos que no se desean al comenzar “un emprendimiento”, se evitará a toda costa.
A la vez, la norma es bastante restrictiva. Si hoy “Liliana Velez”, quiere comprar el dominio www.lilianavelez.com.co, debe crear una marca, una empresa y meterse en un lío fiscal impresionante para poder hacer uso de su nombre, a pesar de que el Estado protege su derecho al nombre, a la vida jurídica y demás responsabilidades. Si presento mi cédula, no puedo adquirir el dominio ni nada por el estil, tengo que ser una persona jurídicamente constituida para hacer uso de internet, algo que el Estado me da por derecho.
No se ustedes que opinión les merezca toda esta historia, pero es lo que tenemos en nuestras manos en este momento.
Hasta donde tengo entendido, no somos los únicos que hemos transformado un proceso electrónico en un trámite de a pie, si no estoy mal, los hermanos venezolanos y panameños tienen los mismos problemas para la compra de sus dominios, y tal vez mucho más agravados.
La verdad es que si para todo debemos recontra demostrar que somos ante cada proceso electrónico, los avances tecnológicos que se puedan dar se verán retrasados por estas verificaciones de papel. Serán cada vez más las empresas que se van a apartar de la compra de dominios .com.co y preferirán comprar dominios en otro lado a mejores precios y hasta con promociones por la compra.
Esperemos a que nuestro próximo presidente haga algo por los procesos electrónicos, porque ni siquiera el pago de pensiones y cesantías es algo que tenga mucha sofisticación o mejoras con respecto al proceso que se venía haciendo. La banca, léase Superintendencia Bancaria, tampoco es que esté aportando mucho para mejorar la seguridad de los usuarios y por incluir nuevas formas seguras de pago en establecimientos públicos.
Los más gracioso de todo es que el otro día salió en un periódico un reportaje donde decían que Colombia lideraba en la región los procesos electrónicos del Estado con el ciudadano, y a titular seguido se comentaba lo del problema con la solicitud de los Certificados judiciales, el RUNT y otros programas del Estado.
Mi país tiene los mejores paisajes, pero los más atrasados funcionarios públicos con respecto a la tecnología.

Alejandro Delgado
Recordemos que nos encontramos en un proceso de transición en el marco de los nombres de dominio .co que -espero- va a mejorar considerablemente el proceso: un administrador (que ganó en una licitación el año pasado) y varios vendedores cambiaran la cara al asunto este año.
Saludo!
Ene 18th, 2010
estereofonica
jodse malparido de mierda eres un ijueputa de mierda no joda!
May 1st, 2010
Comment on “Sobre los dominios .com.co y su solicitud anti-electrónica”